sábado, 26 de abril de 2014

Capítulo 2

¡Holaaaaaaa!¿Cuánto tiempo, no? Bueno, lo importante es que ya estoy aquí con el capítulo número dos. Había decidido subir una entrada cada semana, pero la semana que viene creo que no voy a poder subir el próximo capítulo, aunque igual puedo subir una reseña o algo por el estilo. Ahora aquí os dejo el capítulo.

------------------------------------------------------------------------------------------------

-      ¡Hola! – Grita Finn cuando ve que se abre la puerta del tren.
-       Hola chicos, ¿qué tal el viaje? – Nos dice Annie, sonriendo al lado de su hijo.
-       ¡Genial! ¡Mira que regalo más chulo nos ha dado papá! – Dice Boggs con Gale en las manos.
Creo que a Annie no le hacen mucha gracia los animales pero lo disimula para no hacer sentir mal a Boggs.

-       ¡Qué bonito! ¿Le vais a tener aquí todo el verano?
-       Si tú nos dejas… - Le dice Boggs con cara de cordero degollado.
-       Hombre, si me miras así no me puedo negar… Pero imagino que necesitará comida, ¿qué va a comer?
-       Papá dice que puede comer de todo menos azúcar.
-       Parece que sabes, ¿No?

Boggs no responde, se limita a asentir y salir corriendo detrás de Gale hacia la playa. ¡Qué elemento!

-       ¿Vamos con él? – Me pregunta Finn mientras lo observa con una gran sonrisa.
-       No creo que haya otra opción. – Digo yo con una sonrisa igual de grande que la suya. – ¿Una carrera?
-       No correré mucho, no te quiero dejar muy atrás.
-       Tranquilo, ya me las apañaré.

Finn empieza a correr hacia la playa, tiene unas piernas largas así que me cuesta seguirle el ritmo, pero yo tengo mayor resistencia y velocidad, así que llegamos casi a la par, bastante cansados. Es un camino algo largo.

-       ¡Uy! Casi consigues alcanzarme, que pena que al final te haya ganado…
-       ¡Cómo que me has ganado! Hemos empatado.- Digo enfadada.
-       Vale, vale… Hemos empatado.- Dice Finn guiñando un ojo para mostrar la ironía mientras sonríe.

Boggs está tirado en la arena, riendo, con Gale encima del pecho lamiéndole la cara. Están tan cerca del mar que se nota en la ropa que se han mojado por alguna ola.

-       ¿Qué tal te va, Madge?- Me asalta Finn.
-       Bien, supongo.- Respondo sin mucho entusiasmo.
-       ¿Quieres ver un sitio nuevo?
-       ¿Un sitio nuevo?- Pregunto con curiosidad.- ¿Llevo más de 10 años viniendo todos los veranos y aún hay sitios del distrito que no conozco?
-       Sí, pero porque yo tampoco sabía que existía. ¿Quieres ir?- Sonreía mientras lo decía, me inspiraba confianza.
-       Vale, me fío de ti. Más te vale que merezca la pena.- Y después de decirlo sonrío.
-       Iremos después de cenar, tú y yo solos, Boggs se tiene que quedar en casa.
-       Me parece bien. De todas formas mis padres no le dejarían.

------------------------------------------------------------------------------------------------

¿Os parece que tendría que hacer entradas más largas o así están bien? Decidme en los comentarios.

viernes, 24 de enero de 2014

Capitulo 1

¡Bien! Hoy es el día en que vamos al distrito 4 a pasar el verano con Annie y Finn. Vamos todos los veranos  y a Boggs y a mí nos encanta nadar en el mar y ver a Finn pescar.

-       Madge, vámonos cariño.
-       Ya voy, mamá.- digo gritando mientras cierro la maleta.

Bajo corriendo las escaleras donde me esperan todos; mamá, papá y Boggs.

-       Venga, ya está el tren esperándonos.

Cuando papá dice eso Boggs y yo empezamos a correr como locos hacia la estación. El tren que nos espera es un tren como en el que fueron papá y mamá a los juegos, muy lujoso y con una especie de mirador al final para ver el paisaje.

El tren arranca con un leve tirón.

-       ¿Cuándo comemos? – Dice mi hermanito. Es un glotón.
-       En un rato. – Le responde mamá mientras ríe y va a preparar la comida tras la insistencia de su hijo pequeño.

Mientras esperamos la comida mi hermano y yo peleamos en el sofá con los cojines, más tarde se une papá y Boggs se ceba con él. Cuando llega mamá es justo cuando papá ha contra-atacado a Boggs así que se enfada mucho al verlo.

-       ¡Peeta! ¿¡Qué se supone que estás haciendo!?
-       Katniss, sólo estamos jugando. – Le dice papá.
-       ¿Estás bien Boggs? – Pregunta mamá preocupada.
-       Sí mamá. – Responde Boggs con una sonrisa de oreja a oreja.

Después de eso vamos a comer y papá nos da un regalo: ¡un cachorro de siberiano! Supongo que le pediría a Pit, el maquinista, que lo trajese hasta aquí en el tren desde el Capitolio.


-       Le vamos a llamar Seth. – Dice Boggs.-     
  No, le vamos a llamar Gale. – Le dice mamá entre risas.

Yo comienzo a reír a carcajada limpia.

-       ¿Cómo el tío Gale?- pregunta Boggs. –Vale, pero ¿qué dirá cuando se entere?
-       No lo sé, ¡Sorpresa! – Y se empieza a reír.

Este es uno de esos momentos raros en los que piensas que tus padres se han dado un golpe fuerte en la cabeza.

-       Me voy al mirador. – Digo. Me encanta ver el bosque por el que hemos viajado durante todo el trayecto.
-       Voy contigo – Me dice mamá.

Le hago un gesto con la mano para decirla que puede venir y en cuanto nos sentamos en un sofá blanco y muy mullido mamá me asalta con una pregunta que no me esperaba para nada.

-       ¿Crees que Boggs debe saberlo ya?
-       No, creo que es demasiado joven para saber acerca de la existencia del libro y todo vuestro pasado.

El libro es un cuaderno en el que mamá y papá pusieron a todas las personas que, aunque han muerto, no quieren olvidar.

-       Ya casi hemos llegado. - Nos interrumpe papá que entra como un loco.

Unos segundos después de que papá diga eso podemos ver a través de las ramas de los árboles, cada vez más escasos y dispersos, el mar en el que vamos a estar en unas horas. Llegamos a la estación y ahí están Finn y Annie.