viernes, 24 de enero de 2014

Capitulo 1

¡Bien! Hoy es el día en que vamos al distrito 4 a pasar el verano con Annie y Finn. Vamos todos los veranos  y a Boggs y a mí nos encanta nadar en el mar y ver a Finn pescar.

-       Madge, vámonos cariño.
-       Ya voy, mamá.- digo gritando mientras cierro la maleta.

Bajo corriendo las escaleras donde me esperan todos; mamá, papá y Boggs.

-       Venga, ya está el tren esperándonos.

Cuando papá dice eso Boggs y yo empezamos a correr como locos hacia la estación. El tren que nos espera es un tren como en el que fueron papá y mamá a los juegos, muy lujoso y con una especie de mirador al final para ver el paisaje.

El tren arranca con un leve tirón.

-       ¿Cuándo comemos? – Dice mi hermanito. Es un glotón.
-       En un rato. – Le responde mamá mientras ríe y va a preparar la comida tras la insistencia de su hijo pequeño.

Mientras esperamos la comida mi hermano y yo peleamos en el sofá con los cojines, más tarde se une papá y Boggs se ceba con él. Cuando llega mamá es justo cuando papá ha contra-atacado a Boggs así que se enfada mucho al verlo.

-       ¡Peeta! ¿¡Qué se supone que estás haciendo!?
-       Katniss, sólo estamos jugando. – Le dice papá.
-       ¿Estás bien Boggs? – Pregunta mamá preocupada.
-       Sí mamá. – Responde Boggs con una sonrisa de oreja a oreja.

Después de eso vamos a comer y papá nos da un regalo: ¡un cachorro de siberiano! Supongo que le pediría a Pit, el maquinista, que lo trajese hasta aquí en el tren desde el Capitolio.


-       Le vamos a llamar Seth. – Dice Boggs.-     
  No, le vamos a llamar Gale. – Le dice mamá entre risas.

Yo comienzo a reír a carcajada limpia.

-       ¿Cómo el tío Gale?- pregunta Boggs. –Vale, pero ¿qué dirá cuando se entere?
-       No lo sé, ¡Sorpresa! – Y se empieza a reír.

Este es uno de esos momentos raros en los que piensas que tus padres se han dado un golpe fuerte en la cabeza.

-       Me voy al mirador. – Digo. Me encanta ver el bosque por el que hemos viajado durante todo el trayecto.
-       Voy contigo – Me dice mamá.

Le hago un gesto con la mano para decirla que puede venir y en cuanto nos sentamos en un sofá blanco y muy mullido mamá me asalta con una pregunta que no me esperaba para nada.

-       ¿Crees que Boggs debe saberlo ya?
-       No, creo que es demasiado joven para saber acerca de la existencia del libro y todo vuestro pasado.

El libro es un cuaderno en el que mamá y papá pusieron a todas las personas que, aunque han muerto, no quieren olvidar.

-       Ya casi hemos llegado. - Nos interrumpe papá que entra como un loco.

Unos segundos después de que papá diga eso podemos ver a través de las ramas de los árboles, cada vez más escasos y dispersos, el mar en el que vamos a estar en unas horas. Llegamos a la estación y ahí están Finn y Annie.